Parece que la función principal como utilidad destacable del ser humano fuese fabricar porquería, en todas sus variantes, y, ruido.
Me explico. Ya no sabemos donde colocar tanta basura como generamos, y, estamos ahogando al planeta pegando fuego a sus montes, y, llenando de toallitas sus mares, incapaces de controlar tanto pirómano suelto y tanto excremento.
Me sorprende la capacidad de aguante, las tragaderas, de la Naturaleza por no habernos extinguido como a los dinosaurios, y vaya peli que se iba a largar un futuro Spielberg con El Retorno Al Planeta De Los Guarros.
mySunday Matinee
Un espacio inútil / intrascendente, para no iniciados, donde aparecerán comentarios, canciones / películas antiguas que poco o nada interesan, y, pobrecitas, ¡que pena! hayan acabado aquí.
jueves, 5 de marzo de 2026
El ruido delicioso de Louis
Pero vayamos, con lo peor, con lo más grave, el ruido.
El ruido aquí se ha convertido en una forma de comunicación, es un lenguaje más. Y todo Dios lo practica sacando sobresaliente. Inventamos aparatos, como decíamos ayer, demasiado ruidosos para la finalidad de trasladar de sitio el polvo a la que se destinan, y, a todo hora, incluidas las sagradas de la noche son hábiles para alterar nuestro descanso por camiones que generan un estruendo como si estuvieran cambiando de sitio los edificios y es que pasan, completando el cíclo, a recoger la basura.
Las terrazas de los bares se alargan de sus horarios establecidos / regulados sin importarles lo más mínimo, y, los repartidores de butano anuncian su llegada aporreando las botellas, contundentemente, con un hierro. Con un par.
sábado, 28 de febrero de 2026
La segura inutilidad de los Seguros
"¿Seguro que el oro está seguro?"
de una historieta de Lucky Luke
Hay infinidad de condicionamentos establecidos, rígidos, inamovibles, que ordenan nuestra existencia y cuya finalidad última, su utilidad, está por demostrar.
Una de estas normas u obligaciones que nos atornillan al sistema, es la necesidad impepinable de contratar un Seguro. Los hay a patadas. En todos loa ámbitos, en todas las modalidades. En el Hogar. Automóvil. De viaje. De Salud. Cubriendo todo el espectro de actividades y facetas de nuestra Vida. También de Vida.
Son facilmente contratables. Te los recomiendan en todas partes. Hasta los Bancos, cuando acudes en busca de ayuda, a gestionar un préstamo, te fuerzan indisimuladamente a contratarlos.
El asunto está en su efectividad. En cuando sucede algo y es necesario disfrutar de esas teóricas ventajas que sobre el papel ofrecen. Y ya tenemos el problema. En su consabida letra pequeña de limitaciones y excepciones establecidas, nada de lo que te ocurre entra dentro de los parámetros pertinentes para su cobertura y restitución.
viernes, 27 de febrero de 2026
Los Jueves, milagro!
Luis García Berlanga, el gran Berlanga, a finales de los 50, filmó una historia donde para reactivar la economía atrayendo turismo a un pueblo vaciado, las fuerzas vivas promovían el montaje de la aparición de un Santo, haciendo recaer este aconticimiento en este día central de la semana.
Y es que algo especial y mágico esconde este día. Y quiero denunciarlo. Ahora que, ciclicamente, se ha puesto de moda nuevamente el fenómeno OVNI y sus avistamientos, también yo, sin medios, con un sistema preciso de observación, he descubierto como los jueves, todos los jueves, precisamente, los jueves, encierran un inexplicable misterio.
Es una paz y una quietud desconocida en comparación con los otros días de la semana. Se diría que el quehacer diario se ralentiza, y baja la circulación y hasta la afluencia de público. Se nota hasta en la disponiblidad de mayor número de aparcamientos libres.
Es como si una gran parte de ciudadanos abandonaran la Tierra, para ir a sellar, en una especie de control de fe de vida, a su planeta originario, Marte.
jueves, 26 de febrero de 2026
El quiosco, se lo han llevao
El viejo quiosco de prensa de la transitada avenida, en un visto y no visto, ha desaparecido. Cuando la costumbre y el abandono preveían su eterna presencia, constriñendo el paso a los azorados transeuntes, ha sido engullido por la lenta maquinaria de la Administración recobrando el neurálgico paseo su antigua fisonomía diáfana y su plena operatividad.
Certificando con este retiro la inutilidad de estos armatostes varados en el cemento que en otro tiempo fueron, por su afluencia de público un hormiguero constante como caladero imprescindible en donde pescar la noticia.
Y de paso, demostrando que esos ojos con esa visión puramente recuadatoria e inquisitorial, tienen también otra utilidad más benigna, menos sangrante, que es, si no hacernos la vida más fácil, al menos, ordenar y mejorar el paisaje.
Recuerdo, en los años 70, en esta Vetusta sin Regenta y sin Clarín, que aterrizó un escandinavo, ocupando y afincándose un puesto en el Consistorio en el Área de Movilidad. Importando, naturalmente, todas las normas de su país, de su cultura, regulando y afixiando al paisanaje pero sin proporcionarles las mejoras que en su País disfrutaban. Es decir, nos convertimos en suecos o noruegos, por abajo, solo con las obligaciones pero no con su nivel de vida ni con sus derechos.
lunes, 23 de febrero de 2026
Y el Bob Dylan de música es... para Alfred Nobel
Subyace en la concesión de los premios, sorteos y rifas amañados, una retroalimentación, eligiendo concienzudamente al premiado, en el sentido "quid pro quo" de, yo te lo concedo, para prestigiarte, y, de paso, con tu nominación, la institución se promociona engrandeciendo su nombre.
Y esto podría, perfectamente, estar generalizado. Los premios están de antemano establecidos, ya presupuestados, y, aún en el peor de los casos, a falta de candidatos idóneos / aceptables, jamás quedarían desiertos, pues, existe, en todo este compadreo, un mercadeo no exento de intereses más o menos declarados.
Y esto es válido para certámenes, juegos florales, premios de poesía, y toda suerte de reuniones literarias promovidas por parte de Ayuntamientos, Centros, Institutos, Entidades con ánimo de lucro, confesable, o, no, y Diputaciones, de aquí a la China comunista.
No se trata de asignar el premio ni de distinguir al premiado, pues, los trabajos escogidos rara vez se leen, ni trascienden, el objetivo es demostrar que la institución sigue viva, apta para recibir subvenciones / ayudas, y, para ello, son necesarios estos saraos.
En el caso del Nobel, acude puntualmente, cada año, con la finalidad de hacerse perdonar el haber inventado la dinamita.
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