mySunday Matinee
Un espacio inútil / intrascendente, para no iniciados, donde aparecerán comentarios, canciones / películas antiguas que poco o nada interesan, y, pobrecitas, ¡que pena! hayan acabado aquí.
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Boleros que parten el alma. Bossa, Cha-Cha, algo de Jazz y Mambo (Recopilación sui generis, variopinta y no digo más) (9)
martes, 1 de septiembre de 2026
Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y no tuvo oportunidad de leer
Alterno la lectura de La República española y la guerra civil (1931-1939) de Gabriel Jackson con publicaciones más livianas, desengrasantes, que caen a mis manos, a veces, sin pretenderlo. Este es el caso de una revistilla menor, en tamaño innovador muy reducido para el año 1985, editada por Sarpe y titulada Vitalidad,
lunes, 31 de agosto de 2026
Ejercicio para mantener la mente despierta
"En el Van Gelder Studio Recording de Englewood Cliffs, el día había amanecido turbio, legañoso; uno de esos típicos de New Jersey que a juzgar por la escasez de luz solar, hacen difícil precisar que hora es. O quizás, porque era lunes, y, esa soñolencia y tedio, propia de principio de semana, impregnaba los asuntos agendados la semana anterior. Los teléfonos parecían contagiarse, y, sonaban ring-ring-neando, a saltos, de despacho en despacho, como si mantuvieran una conversación entre ellos, o, hubieran trastocado su función en despertadores. La actividad frenética de otras ocasiones en la planta sexta, la de los jefazos, estaba amortiguada, funcionando a medio gas, y sólo se apreciaba un cierto revuelo alrededor de la máquina de café. (Estamos en 1967 y en América las máquinas las inventan antes.) El ascensor vomitó una nueva descarga de personas, y, entre ellas, las figuras de Pete Sparto y Teddy Roig abandonaban la plataforma, ganaban el hall, y, se dirigían hacia el despacho de Creed Sailor, con la espontaneidad que ofrece conocer el terreno.
Las fechas apremiaban, como siempre, (la prisa es connantural a cualquier actividad comercial) y era cuestión de ultimar los detalles finales para lanzar el Bobo Motion, título que no complacía a ninguno de los dos, pero no era cuestión de chafarle la guitarra a Santana, robandole el futuro protagonismo, llamándolo Evil Ways que lo hubieran, ambos, abiertamente, preferido. La secretaria introdujo, con la benevolencia de saber que opinión le merecían al jefe, a la pareja de productores a su despacho de director, teniendo tiempo ambos, de escuchar, aún, como Creed colgaba el teléfono, despidiéndose, con un "ausfidensen" coñón / cariñoso destinado, naturalmente, a Claus Ornimans.
Bien, chicos, lo estáis haciendo muy bien, les saludó, al tiempo que los recibía con la cordialidad y cercanía acostumbrada. Para esta nueva entrega quiero que sigáis la misma linea. No cambiéis ni una nota, haciendo un juego de palabras al sustituir, en la frase hecha, coma por nota, y, sonriendo, satisfecho, de haber hecho, involuntariamente, una gracia.Repasaron el orden de las canciones, la conveniencia de incluir La Bamba, que estaba arrasando, acordando, finalmente, grabar Up, Up & Away, pues si es tradición contar con una de Bacharach, esta no lo es, pero lo parece, y que más da, soltó uno de ellos, (que más da quien fue) como conociendo el poco criterio y escaso aprecio que merecen los consumidores.
Juntaron sus manos derecha, que queda muy cinematográfico, y, ya se sabe, que son dos artes hermanados, celebrando el futuro pero próximo éxito, y se despidieron al tiempo que el teléfono ayudaba, (debía ser, por la hora Quindichi Jones u Oliver Person) interrumpiendo, sonando, y, acortando, enormemente, la escena.Creed despachó tan pronto como pudo a su interlocutor y con sorna burlona, no exenta de mala leche, llamó a su secretaria, para por linea interior, confiarle: Va a ser cuestión de ir pensando en crear una Creed Saylor Industries (la CSI) pues, a este paso, este par acabarán con Ferve. Estallando ambos, al unísono, en una feliz, prolongada y sonora carcajada."
Nota: Se han alterado los nombres al tratarse de un relato tan falso como un billete de 30 Euros.
jueves, 27 de agosto de 2026
El Níspero de Oro
lunes, 24 de agosto de 2026
El "parapluie"
Ha aparecido, inesperadamente, un paraguas. En nuestro coche. Alguien, no sabemos quien, se lo ha dejado olvidado. O nos lo prestaron, y no recordamos su amable dueño. Y no sabemos que hacer con el. Aborrezco disfrutar las cosas ajenas. Me resultan extrañas, devaluadas, poco interesantes. Soy, entonces, un mal comprador de segunda mano. Algún vinilo o libro descatalogados. Raramente pido nada prestado y me libera, en grado sumo, el hecho de devolverlo.
Por tanto, ya tenemos, un tema menor atascado. Otro más.
En este primer mundo donde tenemos con nuestro esfuerzo, lo esencial cubierto, nos alteran circunstancias o cuasi manías estéticas si se quiere que no son, por su escasa gravedad e importancia, para nada dignas de consideración. Por ejemplo, con la edad he llegado a detestar el ruido. Ese ruido grosero, inútil, gratuito, que a cualquier hora que se produzca es inoportuno, a destiempo. Esas risotadas impostadas de grupos ociosos que, alargando infinitamente la reunión, ya no saben que explicarse.
Esos portazos, que ponen a prueba la estructura de los edificios. (Ya las puertas no se acompañan dulcemente, se estampan contra su marco). E incluso, en la cefetería o granja, el chocar de los platos del servicio del café una vez lavados y prestos para su utilización una vez enjugados.
Pero volvamos al hallazgo del paraguas. Es el elemento disuasorio de los bancos en el ejemplo sobre la volatibilidad en la concesión de créditos: te lo prestan cuando hace sol, y cuando llueve te lo niegan, te lo requisan. Decia Pitigrilli que es un artilugio al que se le dedica mucha más atención comparado con el poco servicio que presta. Es de todos modos, transportarlo la forma más segura de que no llueva.

















