sábado, 28 de febrero de 2026

La segura inutilidad de los Seguros


"Seguro que el oro está seguro?" 
de una historieta de Lucky Luke

Hay infinidad de condicionamentos establecidos, rígidos, inamovibles, que ordenan nuestra existencia y cuya finalidad última, su utilidad, está por demostrar.

Una de estas normas u obligaciones que nos atornillan al sistema, es la necesidad impepinable de contratar un Seguro. Los hay a patadas. En todos loa ámbitos, en todas las modalidades. En el Hogar. Automóvil. De viaje. De Salud. Cubriendo todo el espectro de actividades y facetas de nuestra Vida. También de Vida.


Son facilmente contratables. Te los recomiendan en todas partes. Hasta los Bancos, cuando acudes en busca de ayuda, a gestionar un préstamo, te fuerzan indisimuladamente a contratarlos.

El asunto está en su efectividad. En cuando sucede algo y es necesario disfrutar de esas teóricas ventajas que sobre el papel cubren. Y ya tenemos el problema. En su consabida letra pequeña de limitaciones y excepciones establecidas, nada de lo que te ocurre entra dentro de los parámetros pertinentes para su cobertura.

viernes, 27 de febrero de 2026

Los Jueves, milagro!



Luis García Berlanga, el gran Berlanga, a finales de los 50, filmó una historia donde para reactivar la economía atrayendo turismo a un pueblo vaciado, las fuerzas vivas argüían el montaje de la aparición de un Santo, haciendo recaer este aconticimiento en este día central de la semana.


Y es que algo especial y mágico esconde este día. Y quiero denunciarlo. Ahora que, ciclicamente, se ha puesto de moda nuevamente el fenómeno OVNI y sus avistamientos, también yo, sin medios, con un sistema preciso de observación, he descubierto como los jueves, todos los jueves, precisamente, los jueves, encierran un inexplicable misterio.


Es una paz y una quietud desconocida en comparación con los otros días de la semana. Se diría que el quehacer diario se ralentiza, y baja la circulación y hasta la afluencia de público. Se nota hasta en la disponiblidad de mayor número de aparcamientos libres.
Es como si una gran parte de ciudadanos abandonaran la Tierra, para ir a sellar, en una especie de control de fe de vida, a su planeta originario, Marte.

jueves, 26 de febrero de 2026

El quiosco, se lo han llevao



El viejo quiosco de prensa de la transitada avenida, en un visto y no visto, ha desaparecido. Cuando la costumbre y el abandono preveían su eterna presencia, constriñendo el paso a los azorados transeuntes, ha sido engullido por la lenta maquinaria de la Administración recobrando el neurálgico paseo su antigua fisonomía diáfana y su plena operatividad.

Certificando con este retiro la inutilidad de estos armatostes varados en el cemento que en otro tiempo fueron, por su afluencia de público un hormiguero constante como caladero imprescindible en donde pescar la noticia.


Y de paso, demostrando que esos ojos con esa visión puramente recuadatoria e inquisitorial, tienen también otra utilidad más benigna, menos sangrante, que es, si no hacernos la vida más fácil, al menos, ordenar y mejorar el paisaje.

Recuerdo, en los años 70, en esta Vetusta sin Regenta y sin Clarín, que aterrizó un escandinavo, ocupando y afincándose un puesto en el Consistorio en el Área de Movilidad. Importando, naturalmente, todas las normas de su país, de su cultura, regulando y afixiando al paisanaje pero sin proporcionarles las mejoras que en su País disfrutaban. Es decir, nos convertimos en suecos o noruegos, por abajo, solo con las obligaciones pero no con su nivel de vida ni con sus derechos.
 

lunes, 23 de febrero de 2026

Y el Bob Dylan de música es... para Alfred Nobel

 

Copacabana

Subyace en la concesión de los premios, sorteos y rifas amañados, una retroalimentación, eligiendo concienzudamente al premiado, en el sentido "quid pro quo" de, yo te lo concedo, para prestigiarte, y, de paso, con tu nominación, la institución se promociona engrandeciendo su nombre.

Y esto podría, perfectamente, estar generalizado. Los premios están de antemano establecidos, ya presupuestados, y, aún en el peor de los casos, a falta de candidatos idóneos / aceptables, jamás quedarían desiertos, pues, existe, en todo este compadreo, un mercadeo no exento de intereses más o menos declarados.

 


Y esto es válido para certámenes, juegos florales, premios de poesía, y toda suerte de reuniones literarias promovidas por parte de Ayuntamientos, Centros, Institutos, Entidades con ánimo de lucro, confesable, o, no, y Diputaciones, de aquí a la China comunista. 

No se trata de asignar el premio ni de distinguir al premiado, pues, los trabajos escogidos rara vez se leen, ni trascienden, el objetivo es demostrar que la institución sigue viva, apta para recibir subvenciones / ayudas, y, para ello, son necesarios estos saraos.

En el caso del Nobel, acude puntualmente, cada año, con la finalidad de hacerse perdonar el haber inventado la dinamita.

domingo, 22 de febrero de 2026

Mis personajes imprescindibles: Dave Pike

Dándose las especiales circunstancias de que algún estúpido me pusiera en la tesitura y tal, de que teniendo que irte por narices o por algo más grave, a una isla desierta, debiendo elegir entre todas las chorradas que almacenamos y llevarte, por liviandad de equipaje, únicamente un par de LPs y un par de libros. Y el imbécil insistiera en conocer, que pesadez, cuales serían los que me acompañarían en ese hipotético viaje; en primer lugar le diría que yo no me muevo. (Y por qué tengo que ser yo?)

Y después le haría ver que total ya si te tienes que ir por la fuerza, ya que más da. Y luego si está desierta no habrá corriente eléctrica, (argumentaría) es lógico, entonces para que los quieres. Con lo cual es un mal asunto lo mires por donde lo mires. Y tan precipitado. Estas cosas se avisan, hombre! Hay filmografía al respecto, pregúntale a Tom Hanks.


Bueno, pues este album después de pensarlo mucho, mucho, no me lo llevaba. Eso no quita para recomendarlo.

Y ahora el rollete erudito. Pike se había pegado un buen aprendizaje en la huestes de Herbie Mann, por aquel entonces aún habían meritorios, haciendo conciertos que era la forma de promocionarse, (no como ahora, que haces un video, lo cuelgas, pones los 20 dígitos bancarios y a vivir), y había que estar en Newport, Village Gate, The Whisky a Go Go, donde fuera, las veces que hiciesen falta, y paraban menos en casa que un antiguo viajante de comercio.

Se da la circunstancia que Mann, a la sazón, era jefecillo de Atlantic Records y vio que el chaval valía y dijo pa'mí. Y así empezó la cosa. Luego, algo haría, me supongo, para ayudarle a grabar "Jazz For The Jet Set" que es fantástico también y sale en la portada una azafata con el uniforme de una Cia. aérea que debe haber quebrado o estar con ERE pero muy mona con un casco futurista de los años 70. (Del pasado siglo).

En cuanto a este disco, que se me pasa el tiempo, no dejen de escucharlo y si pueden háganse con él, les diría.