Circulan entre la espesura del lenguaje coloquial, tres frases, tres muletillas, que han hecho fortuna, e instaladas en el uso corriente, están en boca de todos.
A saber:
a) "Le han pillado con el carrito del helado": no se refiere como parece suponer a la detención de un vendedor de helados y refrescos "top manta", de tapadillo, no; que también, revela con un hecho sorprendente la constatación de una actividad inconfesablemente delictiva o delictivamente inconfesable pero siempre fraudulenta, detectada "in fraganti"
b) "Eso es hacerse trampas en el solitario": viene a describir hasta que punto pueden retorcerse los argumentos para, a sabiendas, autoengañarnos, para que prevalezca nuestra opinión y voluntad por encima de lo natural y obvio. (No hay nada que nos satisfaga más que tener la razón.)
c) "Seguiremos en contacto": ésta es más cortita, pero sus efectos son demoledores. Se emplea cuando se sabe, positivamente, por parte de quien la emite, que no existe ningún interés en proseguir con la relación iniciada, y, estas tres palabras la desactivan claramente. Es el final de trayecto de un encuentro, negocio o cualquier tipo de relación que estamos próximos a abandonar, pero la buena educación y el buen gusto impiden romperla bruscamente, desairadamente, con una fatal salida de tono.















