viernes, 1 de mayo de 2026

'Round Thelonious Monk

 

Herbie Hancock

Hay cosas, pocas, que con el tiempo devienen símbolos; trascienden a su esencia, a su fortuito, a veces, nacimiento, y se sobredimensionan adquiriendo una relevancia y aceptación siderales, estratosféricas.

Suceden con la imagen del Che, con el diseño de Coca-Cola o con 'Round Midnight, la canción de Cootie Williams-T. Monk, que, encarna, y, resume, mejor que nada la imagen del jazz.


Es la viva representación de éste género. Si quieres crear ambiente, nada mejor que las lángidas notas de esta canción, que debe, parte de su éxito, a la acertada elección de su nombre. Nada tan sugestivo como la inconcreción del mágico momento que describe.

En Round Midnight, simplemente, se concentra y gravita todo el jazz. Toda ella es jazz, aunque por ser un elemento gaseoso, difícil de acotar, todo el jazz no pueda estar en ella.

Se trata, por tanto, de una canción como cualquier otra, no especialmente mejor, pero de tanto tocarla, manosearla, se ha ido puliendo, dimensionando, hasta hacerse buena. Es como si todos los interpretes compitieran por mejorarla, en una lucha para demostrarse a si mismos, que han alcanzado el nivel, pasado la prueba.

Podría suceder que alguien, muy astutamente, introdujera su partitura en un libro de música, como ejercicio de aprendizaje, y, todos los estudiantes durante varias generaciones se han batido los dedos y devanado los sesos con ella, hasta alcanzar la licenciatura. No es una canción: es un salvo conducto, o, pase al aprobado.

jueves, 30 de abril de 2026

Comer mal: un lujo al alcance de cualquiera



Ahora, que se ha puesto tan de moda juguetear / manosear la comida en presentaciones insólitas donde, parece se trate de esconder en que consiste el plato, en el esplendor de la cocina creativa, y, para ser cocinero se han de acreditar conocimientos básicos de fontanería con el uso del soplete; en este preciso momento, cuando cualquiera es apto para largarse unas clases entre fogones, e, infinidad de concursos elevan esta noble actividad en show y materia de arte, aquí, con todos los elementos a favor, pues resulta que no, que ya no se come bien en ningún sitio corriente, y, no es cuestión, básicamente, de presupuesto.


 
Los restaurantes de carretera, antigua envidia, cuando la gente se hacía camionero porque era un oficio donde te asegurabas que comías bien, se han mercantilizado y ofrecen a un precio estudiado, una bazofia detestable en la seguridad de que no vas a repetir, y los otros, más apartados y refinados, presentan una amplia carta de pre cocinados a punto de caducar, pues al disfrutar de menos comensales distribuyen la cuota de negocio entre el menor número de clientes.

Si añadimos a este desolador panorama el comprobar los desaguisados en las interioridades de las cocinas, expuestos en tv con todo lujo de detalle, donde la radiactividad es la reina de la casa y los camareros aparte de llamarte "caballero" lucen, orgullosos, zonas de cultivo de psoriasis en sus extremidades superiores, pues ya está, para que queremos mas? 
Ábrete una late de sardinas en tu casa, y, reza porque la humilde envasadora no estuviera en conflicto laboral.

domingo, 26 de abril de 2026

Español para españoles, todos. (Repaso / Clases Diurnas / Grupos Reducidos)

All The Things You Are

"Hombre refranero: maricón o pilonero"

De esta frase, resaltaremos las palabras cuya difusa definición se nos escapa, es decir: hombre y refranero.
Hombre: ectoplasma superviviente del planeta de los simios que invade las áreas de servicio, los centros comerciales y los supermercados. No es por naturaleza violento hasta que te quieres colar en el turno.
Refranero: Apartado donde han ido a parar las gracietas de gente ociosa que se transmitían de generación en generación, espontáneamente, cuyo noventa por ciento están caducadas / caducas. Ejem: El buen paño en el arca se vende. Otro: La suerte de la fea, la guapa la desea.


En realidad, este refrán es una tergiversación maliciosa, (interpretación libre denigrante) del original: Hombre refranero, medido y certero.
Y pone de relieve, la desviación que supone el uso frecuente, como recurso, de este tipo de frases, de poca consistencia, de escaso valor literario y de pereza mental.

El slogan, más directo y moderno, ha desbancado al refrán, quedando tosco, zafio y antiguo.

Por tu bien, por tu imagen, por tu futuro: refranes y nucleares: no, gracias!. 

lunes, 20 de abril de 2026

Sinatra & Jobim : The Dynamic Duo

 

Full Album

El no ser fan de Sinatra me permite enjuiciar la obra de este cantante, desde fuera, sin acaloramientos ni favoritismos. Pero esta frialdad y ponderación no me impide reconocer que no ha habido otro igual en su estilo. Tiene una obra amplísima de la mano de grandes directores de orquesta como Billy May, Nelson Riddle, Neal Hefti,  Gordon Jenkins, Don Costa, Claus Ogerman, y gustará, más o menos, pero su inmensa figura es de proporciones siderales. Creó una marca de solvencía y garantía. El producto perfecto. Además conoció bien el oficio. Empezó de cantante en las orquestas punteras del momento para más tarde independizarse hasta llegar a fundar su propia discográfica. En mi opinión, el hecho de ser a la vez actor no le favoreció para nada su carrera de cantante. (El no haber sido tan buen actor como cantante le restaba credibilidad para lo segundo, digo yo, o distorsionaba / confundía.)

Aquí traigo el espaldarazo definitivo de la Bossa Nova. Y para ello nada mejor que hacerlo con uno de sus creadores: Antonio Carlos Jobim.

Bonita

Músicos :
Frank Sinatra - Voz
Antonio Carlos Jobim - Guitarra, Piano, Voz
Dom Um Romão - Batería
Al Viola - Guitarras
Claus Ogerman - Arreglista, Conductor



Dos años más tarde esta nueva sesión dirigida por Eumir Deodato reunió otra vez a estos dos monstruos y sus resultado fué, excepto para la discográfica, en su momento, un éxito.

martes, 14 de abril de 2026

Vivir cada día - El Turista Accidental

 Something Blue

Nota previa: 
Debería estar prohibido opinar / recomendar películas. El gusto particular es personal, intransferible y, por tanto, demasiado subjetivo para exponerse a resaltar los defectos o virtudes de un film. Al no tratarse de una ciencia cierta, incluso es susceptible de resultar su valoración diferente, dependiendo del estado anímico que nos embargue. Salvado este escollo, y, mientras no lo penalicen, ahí va mi tardía crónica.



Lo primero que engancha de esta cinta es el tono amable / amigable, confidente, con que desgrana consejos, pequeños trucos, antes de aventurarnos en un viaje, o, como desenvolvernos con eficiencia y naturalidad, en una ciudad que descubrimos por primera vez, sobreviviendo a sus carencias y peculiaridades.
Recomendaciones para el viajero, dictadas con precisión y tacto, sugerentes, y que se convertirán en el hilo conductor, recurso recurrente, a lo largo de toda la historia. 

Luego nos habla del distanciamiento hasta la ruptura, de una pareja por la traumática pérdida de su hijo, y, las dificultades de rehacer sus vidas. Sobre la escasez de segundas oportunidades. De personajes, cuyos mundos, pequeños, minúsculos, gravitan en un universo galáctico, y, como planetas o satélites giran en órbitas diferentes sin posibilidad de encuentro / relación. 



En una palabra, refleja la extrema dificultad que nos supone vivir la vida. Es decir, algo tan propio, tan natural, motor y carretera de nuestra existencia, no fluye plácidamente, todo lo contrario, es trabajoso, arduo y complicado su diario devenir. Se hace necesario empujarla, encararla, permanentemente. 

No se nos ajusta como un traje de neopreno, segunda piel, es más bien, el vestido de arlequín descuadrado, o, directamente un traje de payaso, siete tallas grande, donde convivimos con la dificultad añadida de desarrollarnos, de movernos descompasados, incómodos con el consiguiente pesar.