Ha caido en mis manos, aunque por poco tiempo, un bloc de notas chino de una belleza sublime. (No es el de la foto).
Siento una atracción especial, un tanto infantil, por los cuadernos y lápices en general quizá arrastrada por un deficit de mi niñez que no tuve y vaya!, no había para mí, ni para nadie. Ya entonces los tiempos eran díficiles pero no a la manera de ahora, que nadamos en la abundancia. Viviamos en la mas absoluta escasez.
Vayamos a la descripción del producto. En primer lugar demuestra que los chinos, lejos de las baraturas de los bazares, también saben producir artículos selectos para las marcas mas exclusivas.
El lomo de sus páginas forma una composición de dragones en tono gris y en su interior, aparecen en los márgenes, salteadas, pequeñas y variadas ilustraciones de un gusto exquisito, formando todo el, con su calidad del papel, un conjunto excelente, ideal para regalo.
Ante un artículo tan impecable se me ocurre que estas libretas de lujo, deberían advertir en su inicio que su uso queda reservado para ocupar su espacio con pensamientos elaborados, a su altura, quedando, por tanto, totalmente prohibido emborronarlos, por ejemplo, con los necesarios elementos de la lista de la compra.
Y si fuera el caso, este sería, por cortesía, mi comentario inicial:
"Marcha una recogida de firmas para sustituir a Sevilla por Soria en el deletreo corriente, donde a la ESE se ha asignado a esa bonita ciudad andaluza como privilegio en perjuicio de todas la demás, cuan es por todos sabido que ya cuenta en su haber con un color especial".






