(El término "gallinero" en un contexto de cine o teatro hace referencia a la zona más alta y económica de la sala, también conocida como paraíso, cazuela o galería).
En medio de tantas borrascas y temporales, ha tenido cierta repercusión la insólita noticia de que un paisano, Venancio Nuevetorena por más señas, "El Veni", vecino de Alcaparras de la Higuera, haya sido capaz, el sólo, sin ninguna ayuda externa ni humana ni celestial, de manejarse entre tanta plataforma y acertar en visionar una buena película.
Dentro de la conmoción general que supone tal avance y descubrimiento, se le ha interrogado para conocer su sistema y hacerlo extensivo a la cinéfila Comunidad. Nervioso ante tanto revuelo periodístico y televisivo no se ha hallado en circunstancias de ofrecer explicaciones convincentes, decisivas, pero parece ser que ha argumentado que "el iba como toos, a ver la de masturbarse, pues la temática le prestaba, pero se le cayó el cacharro (mando televisivo) y se desfarató el invento, apareciendo una película que el no había puesto".
Las autoridades se han precipitado en advertir que la ciudadanía se abstenga de utilizar este sistema, de tirar el mando, pues no hay evidencias científicas que relacionen un buen golpetazo con la aparición directa de Sed de Mal o Cayo Largo en pantalla.
Mientras a toda prisa se edita un monográfico de "Misterios al descubierto", edición especial, se baraja la posibilidad de darle alguna medallita al agraciado, y, ya le llueven ofertas para dirigir una guía televisiva para orientar a los despistados espectadores.


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