viernes, 15 de mayo de 2026

Days of Wine and Roses



En los años 60 / 70 se propagó una corriente literaria europea, seriamente en broma, donde varios países afectados por el "virus" fueron contribuyentes natos del género humorístico, con efectivos de premir orden: Pierre Daninos por Francia, P.G. Wodehouse por Inglaterra, Alvaro De Laiglesia, Fernando Díaz-Plaja, Angel Palomino por España, y Pitigrilli por Italia, fueron los exponentes más reconocidos, gracias al papel divulgativo de La Codorniz, "la revista más audaz, para el lector más inteligente", en cuanto a los escritores, aunque la epidemia afectó, incluso, en mayor medida, a los dibujantes.



Contrariamente a la situación que soportábamos, tan poco propicia para la alegría, eramos productores de humoristas con representantes altamente cualificados, demostrando que, el ser humano, genera, en un equilibrio perfecto, anticuerpos proporcionales para sobreponerse a las adversidades. Evidenciando el efecto compensatorio y nivelador de la risa, ante la falta de libertad, o, como válvula de escape a la "tragicità" de una situación.



Fue por aquel entonces cuando descubrí a Dino Segre, Pitigrilli. Era un refinado. Su saber enciclopédico ilustraba sus exposiciones e ideas con referentes contrastados. Hilvanaba una prosa ágil, punzante y novedosa, haciendo interesante cualquier tema que tratase; que era uno, único y recurrente: la mujer. 
La fémina, vista desde un espejo que se repitiese, multiplicándose, desde todos los ángulos. Erudito, viajado, polémico, machista, controvertido, admirado / denostado, aportaba con su aire fresco un toque chic, afrancesado, a sus relatos, que son como píldoras que facilitan la digestión y reconstituyen el espíritu.

miércoles, 6 de mayo de 2026

A Cold Wind In August - Alexander Singer







El éxito de un film empieza con la elección de su título: adecuado, evocador, sugerente. El cine es una ilusión, y, todo sirve para estimularla, dimensionarla. 

Seguidamente, la introducción con los títulos de crédito es básica, determinante. Como su propio objetivo indica, se trata de establecer un camino cómodo, amable, impactante, que nos haga abandonar nuestra realidad cotidiana, permanente, para adentrarnos en esa otra que nos brinda la propuesta a visionar.


En este punto es importante detectar el papel de la música. Si será un elemento unificador, o, dispersador, de todo lo que se desarrolle. En este caso es acertadísima. Como en el cine de Allen o de Hitchcock, forma parte del paisaje, o marca los tiempos, creando el clima parejo, premonitorio, a la acción. Un diez.


El tema es el tema. La temática, la chicha, es lo importante. Se trata, naturalmente, de que suceda algo, y, a poder ser, que nos interese, que nos atrape. Pocos temas son tan atractivos como la seducción. Sobre todo si la ejerce en este caso una fémina, pues en el caso masculino, tiene ribetes un tanto desagradables. Las mujeres poseen esa gracia infinita para adornar, enmascarar, todo tipo de instinto.


Quien anda con fuego, se quema







Lovable, Playtex o Triumph?













"Mulher Rendeira", extraña y sensual.
"La pasión entre una mujer de experiencia y un adolescente, cada uno buscando el amor a su manera, apasionado, ardiente, tierno como debe ser el amor".

viernes, 1 de mayo de 2026

'Round Thelonious Monk

Herbie Hancock

Hay cosas, imagenes, hechos, pocos, que con el tiempo devienen símbolos; trascienden a su esencia, a su fortuito, a veces, nacimiento, y se sobredimensionan adquiriendo una relevancia y aceptación siderales, estratosféricas.

Suceden con la imagen del Che, con el diseño de Coca-Cola o con 'Round Midnight, la canción de Cootie Williams-T. Monk, que, encarna, y, resume, mejor que nada la imagen del jazz.


Es la viva representación de éste género. Si quieres crear ambiente, nada mejor que las lángidas notas de esta canción, que debe, parte de su éxito, a la acertada elección de su nombre. Nada tan sugestivo como la inconcreción del mágico momento que describe.

En Round Midnight, simplemente, se concentra y gravita todo el jazz. Toda ella es jazz, aunque por tratarse de un elemento gaseoso, difícil de acotar, todo el jazz no pueda estar en ella.

Se trata, por tanto, de una canción como cualquier otra, no especialmente mejor, pero de tanto tocarla, manosearla, se ha ido puliendo, dimensionando, hasta hacerse buena. Es como si todos los interpretes compitieran por mejorarla, en una lucha para demostrarse a si mismos, que han alcanzado el nivel, pasado la prueba.

Podría suceder que alguien, muy astutamente, introdujera su partitura en un libro de música, como ejercicio de aprendizaje, y, todos los estudiantes durante varias generaciones se han batido los dedos y devanado los sesos con ella, hasta alcanzar la licenciatura. No es una canción: es un salvo conducto, o, pase al aprobado.