Para los que tienen la buena costumbre de ordenar, llegando a ese estado de confort y madurez, y conocen el secreto de vivir una vida planificada y sus ventajas, ya lo saben: cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Esta es una de las condiciones para prosperar, para que cunda el tiempo y el trabajo, en definiva, para aclararse.
Sucede lo mismo con los ritmos, que existe uno para cada acontecimiento o para cada estado de animo u ocasión.
El Mambo se asocia con un estado de euforia, próximo a la alegria de haber cobrado; el rock para un despiporre general; El cha cha cha para entablar una buena relación entre sexos, y el bolero recoge, para decirlo en su mismo lenguaje, todo el sentimiento de males de amor en todas sus variantes y presentaciones.
Bien mirado a los letristas de boleros habría que ir pensando en dedicarles un monumento o incluso nombrar un día al año para honrar su insigne memoria, pues a buen seguro, debían pasarlas canutas, es decir llevar una existencia dura, o bien porque lo daba el oficio, a consecuencia de su trabajo, o ser condición indispensable, estar "roto", para dedicarse a ello. Saludos desgarrados!

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