martes, 15 de septiembre de 2026

"Cortado con avena y con leche sin lactosa"



En el Café Central de Málaga, fueron los pioneros, unos visionarios, anticipándose al desmadre que se avecinaba, en las proporciones de café y leche que conforman un buen café con leche al gusto, y medio en serio, medio en broma, crearon una tabla enumeradando sus especialidades, según contengan mayor o menor porcetaje de estos elementos.

Las 10 maneras de pedir café:

Solo: 100% café y 0% leche.
Largo: 90% café y 10% leche.
Semilargo: 80% café y 20% leche.
Solo corto: 60% café y 40% leche.
Mitad: 50% café y 50% leche (el clásico café con leche).
Entrecorto: 40% café y 60% leche.
Corto: 30% café y 70% leche.
Sombra: 20% café y 80% leche (un dedo de café).
Nube: 10% café y 90% leche (una mancha de café).
No me lo ponga: 0% café y 0% leche (la broma que cerró la cuenta redonda de diez)


Ahora, ante el creciente mayor número de variantes para elaborar un café con leche, andan las dependientas del modelo de negocio en auge, las granjas-horno-pastelería, con las meninges recalentadas, desbordadas por la aglomeración de pedidos, saturadas por la montaña de bandejas usadas por limpiar, y, por poder retener el mensaje completo de la cajera y cumplimentar bien el servicio. 
Ya, el antiguo café con leche, sin más, con dos terrones de azúcar (la aaaassucar! de Celia Cruz) está anticuado y fuera de carta. Ahora lo ofrecen caliente, templado o frío, en taza o en vaso; largo o corto de café, con leche normal, desnatada, sin lactosa, de avena, de soja..... con azúcar clásica, moreno o sacarina y con un toque final de canela y no se que más.

Por tanto, ahora sí, se hace más preciso que nunca, establecer unas nomenclaturas, unos códigos escritos en una pizarra, a la manera de las cartas de comida china, que sintetizen en un número nuestro deseo y no constituya una batalla perdida disfrutar del café con leche justo a nuestro gusto.

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