domingo, 11 de enero de 2026

Short stories in shorts Green Dolphin Street



Para acompañar esta bonita foto, donde la modelo pone a prueba la resistencia de la acordeón y las capacidades del servicio técnico, vamos a retomar el trabajo con tres apuntes, esbozos de costumbres (malas).

- Ir o no ir

No es muy común, pero hay gente que suele desplazarse andando con los brazos plegados, cruzados, apoyados a la altura del pecho, en un gesto de no querer ir, forzado, poco colaborador, casi inverso, al movimiento. No se trata de llevar un paso marcial, tipo legionario, pero si de imprimir una coordinada ayuda. Esto es como hacer el amor vestido. (Y no me gustaría profundizar en el tema).


- El pelo ambulante

Es muy común pues lo hace todo el mundo, que detectando una brizna, pelo, o partícula irrisoria semejante en una pieza de ropa, la pinzan con los dedos con deliciosa finura y la abandonan, liberándola para que viaje y se instale, compartiéndola, con otro transeúnte. Eso está muy mal, pues en lugar de recogerla, la ponemos en circulación contribuyendo a propagarla. (En la peor de mis pesadillas, imagino una legión de amas de casa con rulos y en bata, madrugadoras, azuzando a las alfombrillas por la ventana creando nuevos elementos minúsculos perturbadores).


- Patio delantero

Cada vez es más usual y seguro que acabará imponiéndose, que determinados vecinos ocupan su parte del rellano, junto a la puerta de entrada de su piso, con enseres de uso poco corriente o de naturaleza desagradable. Basura lista para bajar, para que la huelan los vecinos, bambas sudadas después de la dura batalla diaria, juguetes aparatosos, paraguas mojados y por ahí. Esto, este comportamiento, tiene nombre y es como hacer el amor vestido pero con botas.

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