domingo, 4 de enero de 2026

Fumando / Vapeando espero

 

The Time Of The Barracudas

Decía el tango Fumando Espero de Juan Viladomat y Félix Garzo, que, efectivamente, fumar era un placer, genial, sensual. Eso lo decía en 1922 y desde entonces ha llovido mucho aunque esta imagen de transcurrir el tiempo habrá que ir desechándola porque es mentira, ya no llueve o como era norma, como debería.

Y han cambiado muchas cosas hasta el extremo de que un hábito publicitado por el cine y aceptado socialmente, ha pasado a ser casi perseguido, en aras de la salud, y con este cambio, ha perdido todo el glamour que le rodeaba, y, sus consumidores, estigmatizados.


Ahora está prohibido en lugares cerrados, en bares y empresas, lo cual me parece bien, y en las entradas de los edificios hacen turnos cuadrillas de ellos, para darse una dosis a base de trompadas nerviosas más para satisfacer el vicio que por una razón estética,  social o moda como lo fuera originalmente.



Paralelamente, han aparecido unas tiendas sustitutivas a los entancos que ofrecen como alternativa al fumar el vapear, es decir seguir gastando dinero, pero, ahora, en lugar de quemar y producir humo, se trata de tragar humo directamente, sin saber muy bien si ello es peor que lo anterior, pero tampoco importa.



Esto ha tenido una acogida exitosa en un principio, pero han proliferado tanto y tan rápido que no han permitido un trasiego de adaptación a los nuevos / viejos clientes y muchas de ellas, maravillosamente instaladas, coquetas y acogedoras, van recogiendo los útiles para destinar este espacio a un nuevo y futuro negocio. (De cuidado o arreglo de uñas, posiblemente). 



Forzada desaparición por falta de tiempo de reubicación o ante la comprobación palpable de que los fumadores buscan, digámoslo, claramente, morir; tener la absoluta certeza de que ese es el fin, y, no aceptarán ningún otra opción si no les garantiza que la consecución de su objetivo ha de ser más rápida y segura. Fulgen.

sábado, 3 de enero de 2026

El desagradable momento de rebajar precio



Llegado a esta cierta edad, como dirían las folclóricas que no desean revelar sus años, dedico estos días a la visita rutinaria a los supermercados, y, entre compra y compra, para compesar, frecuento el Servicio de Correos y otras empresas de transporte nacidas con el auge del negocio de Internet, para la venta de esos artículos particulares que hemos ido acumulando y nos han acompañado durante buena parte de nuestra vida. En concreto, los relacionados con la música en su formato de CDs y LPs.

Es extraordinario este invento que por frecuente y normalizado dejamos de valorar, que podamos ofrecer y adquirir cualquier cosa a traves de estas plataformas sin que la distancia ni el lenjuage sean un incoveniente para realizar una rápida, segura y aséptica transacción.


Sucede, no obstante, que al hecho doloroso de desprenderte de algo que has querido se una un enevitable y casi generalizado regateo en torno al precio. La gente acudimos a estos canales de compra con la más ruín y tacaña de nuestras versiones. El exceso de oferta abarata el producto, pero todo tiene un límite.
Hacer simplemente un paquete y trasladarlo al lugar del envío ya tiene, en si mismo, un coste que supera, en la mayoría de los casos, al importe recibido.

Ahora, un francés me pide descuento sobre un CD recopilatorio de Serge Gainsbourg ofertado en 4,90 queriéndolo adquirir en 3,40 € y le he dicho que no. Que semejante rebaja sería una falta de respeto a su memoria. Si me pudiera haber extendido en justificar mi negativa, hubiera añadido que esta bajada estaría bien para un trabajo de Abba, del dúo Baccara o de Boney M. Se imaginan el sacrilegio de un Lp de Sinatra a 1 y triste Euro?

sábado, 27 de diciembre de 2025

Estampas invernales: El Collar de Afrodita



Tomo prestado este antiguo nombre de opereta alusivo a la diosa de la belleza, la sensualidad y el amor, para acreditar que este complemento ha caído en desuso, y ya las nietas no se pelean por heredar el viejo collar de la abuela.

Me refiero a esa manoseada pieza tradicional que vestía, que hacía de festivo, imprescindible para dos o tres generaciones. Mayoritariamente de perlas de bisutería, cultivadas y en todas sus variantes y procedencias de agua dulce, y por extensión a todos los collares de fantasía.


La masificación y el casual wear, como sucede también con el buen calzado, ha matado a esta pieza de la indumentaria femenina relegándola al fondo de la cómoda sin oportunidad de lucimiento y aparición.

Desmitificando la vieja idea romántica de que cada perla era una lágrima de los Dioses o un deseo incumplido, y de paso con su desaparición también enterramos, colateralmente, al viejo oficio de pasadora de collares engrosando la lista del desempleo con un considerable número de solteronas que purgaban haber rechazado a un novio por ser militar, ensartando, rabiosas, cuentas en un hilo las tardes tristes y desabridas de domingo.

martes, 23 de diciembre de 2025

Pan fuera de tono



Curioseando la prensa digital, detecto la noticia de relleno, para ampliar oferta y llenar hueco, sobre la calificación obtenida como mejor panettone a no se quien, en no se donde. Y me llama la atención, que dos palabras contrarias puedan ir en la misma frase: el ahora popular dulce y el adjetivo mejor.

Este engendro de la repostería, esta especie de magdalena gigante, no puede ser bueno en ninguna parte. Puede estar magnificamente realizado, hecho con la mayor voluntad, con los mejores ingredientes, pero empiricamente es malo, por irrealizable. Por no entendible.

Me confesaba un aprendiz de todo que, naturalmente, no encajaba en nada, como durante su experiencia de ayudante de pastelero conoció que la masa de los croissants lo admite todo, de tal modo que los retales generados por otras especialidades, incluso en dudoso estado, se abocan en la montaña de esta "luna creciente".


Bien, pues a mi me da que la masa del panettone admite los restos sobrantes del croissant en cualquier estado.

Yo puestos a coger colesterol, prefiero las yemas de Ávila o de Santa Teresa que debe ser con ese nombre uno más benigno (del bueno). Ahora entiendo que en esta provincia nunca ocurra nada. Ser fabricantes exclusivos de ellas les salva como paragüas ante corrientes sucesos. Sólo se habla de ella, de pasada, en algún gélido parte metereológico.

El panettone triunfa no por su condición sino por su presencia. Por el envoltorio. Es el regalo comodín predilecto de los tacaños, y se diría, que en estas fechas, algunas unidades son regaladas sucesivamente en distintas casas, pasando, como el falso dinero, el mismo ladrillo por diferentes manos.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Doctor Gannon, Doctor Gannon: Acuda A Centro Médico

Bepi Fontana

Intuyo una lucha feroz, encarnizada, por parte de las compañías privadas disputándose el pastel de la salud, pues el sistema universal no resulta, es caro, ineficaz y, parece ser, que inasumible, según diagnóstico general. (La gente, en sí, como tal, no le importa a nadie; interesa esa parte donde todos somos aptos para el consumo, y, susceptibles de facturación.)

Según cuentan, existen colas kilométricas, interminables, para realizar análisis,  pruebas y delicadas operaciones, mientras tratamientos costosísimos se cuanta gotean debido a las estrecheces económicas del decenio.


Es una pena. Teníamos un buen sistema pero con la inversión de la pirámide contributiva y su cruda realidad numérica, unido, dicen, a ciertos abusos que han convertido la costa en un destino turístico sanitario, nos hemos metido en problemas.

A la gente mayor que es la mas necesitada, la han timado con los sellos, estafado con las preferentes, ninguneado con las pensiones y engañado con la economía, y, ahora van a por el bien preciado que es la salud.


Mi experiencia en este campo es positiva. Las veces que he acudido a una consulta, siempre por asuntos menores, se me ha atendido con diligencia, dispensándoseme todo tipo de atenciones y los necesarios medicamentos. Es decir, nuestro personal es exportable por inmejorable.
Falla la parte crematística. Espero que esta situación de crisis y sus consiguientes recortes, no se agrave, hasta el extremo de economizar, como en esta portada del disco presentado, en batas y uniformes. Fulgen.