sábado, 14 de febrero de 2026

Un Lugar en el Gallinero



 (El término "gallinero" en un contexto de cine o teatro hace referencia a la zona más alta y económica de la sala, también conocida como paraíso, cazuela o galería).

En medio de tantas borrascas y temporales, ha tenido cierta repercusión la insólita noticia de que un paisano, Venancio Nuevetorena por más señas, "El Veni", vecino de Alcaparras de la Higuera, haya sido capaz, el sólo, sin ninguna ayuda externa ni humana ni celestial, de manejarse entre tanta plataforma y acertar en visionar una buena película.

Dentro de la conmoción general que supone tal avance y descubrimiento, se le ha interrogado para conocer su sistema y hacerlo extensivo a la cinéfila Comunidad. Nervioso ante tanto revuelo periodístico y televisivo no se ha hallado en circunstancias de ofrecer explicaciones convincentes, decisivas, pero parece ser que ha argumentado que "el iba como toos, a ver la de masturbarse, pues la temática le prestaba, pero se le cayó el cacharro (mando televisivo) y se desfarató el invento, apareciendo una película que el no había puesto".


Las autoridades se han precipitado en advertir que la ciudadanía se abstenga de utilizar este sistema, de tirar el mando, pues no hay evidencias científicas que relacionen un buen golpetazo con la aparición directa de Sed de Mal o Cayo Largo en pantalla.

Mientras a toda prisa se edita un monográfico de "Misterios al descubierto", edición especial, se baraja la posibilidad de darle alguna medallita al agraciado, y, ya le llueven ofertas para dirigir una guía televisiva para orientar a los despistados espectadores.

viernes, 13 de febrero de 2026

Histerias de la Historia, por estas!

Une belle histoire

Hubo un tiempo en que buscar novia, en las zonas rurales, representaba, para los hombres, un quehacer más, un master, para que su situación fuera socialmente completa y su estado civil el definitivo.

Al primer afeitado y la prestación del servicio militar obligatorio, le seguía la autorización a fumar en presencia de mayores, la obtención del permiso de conducir, y, finalmente, encontrar pareja. 

Consistía en una prueba que encerraba cierta dificultad, y, en la que participaba, de alguna manera, el resto del clan.



Llegaba un día en que el cabeza de familia, (al padre se le llamaba así) te ponía la mano en el hombro, y, ritualmente, te decía, Julianín ha llegado la hora de que busques novia. Y tú, ya sabías lo que te tocaba. 

El mundo aunque ya era redondo y tenía los dos hemisferios conocidos delimitados, contaba, además, con otra separación. Lo femenino y lo masculino, aunque coexistían en un mismo planeta, hacían vidas separadas, no llegando a encontrarse nunca.



Eso condicionaba la actuación de los varones, que rudos e inexpertos por un igual, se sumergían en un océano sin saber nadar.

Las chicas estaban exentas de esta actividad, cediendo toda iniciativa, y, participando solo pasivamente. A Julita le había salido novio, como se anuncia la irrupción de un orzuelo, algo ajeno a su voluntad. O se comunica la exigua cuantía de un premio en un sorteo.

martes, 10 de febrero de 2026

Cógele Bien El Compás



Para cuantificar y visualizar el grado de decepción ante lo que nos rodea, me acompaña una lista de deseos incumplidos con pequeñas y grandes gestas de conquistas inalcanzables que estos ojos no van a ver. Son mejoras estéticas, adelantos prácticos, avances sociales, que por su naturaleza o envergadura complican su arreglo o consecución.

Últimamente estoy de enhorabuena, he tachado dos en el plano urbanístico: la demolición de un caserón ruinoso en una de nuestras calles y la rehabilitación de una finca centenaria, con solera, en la plaza céntrica y neurálgica del Barrio.

Pero mis aspiraciones, -el papel lo soporta todo-, no tienen límite. Abarcan lo social y hasta lo legislativo. Y es ahí donde pierdo toda esperanza.

Con la escasez y el bien común que representa el trabajo, imaginaba un futuro idílico, ya libre de humo, con la prohibición, por fin, de fumar en las terrazas y dando rienda suelta a mis elucubraciones, pensaba en una lejana sociedad justa y distributiva, donde el trabajo para la Administración debería regularse y concederse solo por un periodo de 10 años.

A ver si me explico. Contar con la ventaja de trabajar en Administración es un preciado botín como para disfrutarlo por toda una vida. Siendo las plazas limitadas y ofrecidas por concurso, no hay opciones con el sistema actual y es sólo para unos pocos. A veces esos pocos, son de una misma familia (enchufados) o de una misma capa social (privilegiados).

Con mi propuesta, ese empleo cómodo y seguro sería un medio y no un fin, y cada plaza fija, "en propiedad", sería ostentada en un ejercicio por 4 personas, obligándonos, igualitariamente, a todos, a buscarse la vida sin ese paraguas protector de papá Estado. Verdad que la cosa cambiaría? 

sábado, 7 de febrero de 2026

Pisapapeles, pasatiempo, ciempiés



Aunque hago poco gasto del tubo por rayos catódicos (tv), excepto para informativos y revisión de pelis antiguas (Sed De Mal, Sueño Eterno), este poco consumo no me impide conocer que se haya entregado el Mayor premio de un concurso televisivo no sin cierta polémica. (La cuantía de los botes acumulados se actualiza, paralelamente, sin un índice referenciado, en la misma medida y proporción que las incautaciones de alijos de droga: siempre el último es el más grande).



Sorprende, parece ser, que la señorita ganadora pudiera acertar la respuesta definitiva sobre el nombre de un jugador de fútbol americano en un partido equis, en unas circunstancias "i", por la lejanía e irrelevancia del hecho, y, por la temática de la pregunta.

Pero bien, yo vengo a hablar no de mi libro pero si de las palabras. Amo las palabras. Esos pequeños ladrillitos que permiten construir el idioma. Unos, grandes, fundamentales, y otros pequeños, diminutos, que son como calzos para apuntalarlos y que en la pared del lenguaje, los grandes, queden anclados y se mantengan.


Las hay para todos los gustos, de todas las medidas, con fácil acceso por uso corriente o reservadas, rodeadas de cierta exclusividad. Acordes con la ocasión. Pomposas, grandilocuentes, sutiles, humildes, escuetas, lúgubres, amables. 
A veces su composición, su envergadura, se apareja y se corresponde con su significado y a veces no.
Todas parecen haberse desarrollado a partir del concepto que expresan y se diría que su musicalidad las define, las delata. Dúctil, frágil, etéreo, esdrújula, ceporro, tongo.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Soñar está al alcance de cualquiera



Tengo ideadas varias actividades novedosas, impactantes, revolucionarias para hacernos la vida más fácil, llevadera, pero todas nacen con un defecto insalvable, su realización. Esto es, intuyo mejoras insospechadas, vislumbro oportunidades únicas, veo negocio donde nadie lo diría, pero todas las iniciativas son de dudosa rentabilidad o difícil consumación. Todas mueren, desmontándose, por un nada. Por un tanto así.
Se diría que padezco el síndrome Danny Rose (Broadway) donde el éxito sea el elemento dinamizador, su búsqueda, estando en medio, o siendo parte importante del fracaso. O al revés, a mayor fracaso más sonado éxito.

Para que se hagan un idea y puedan calibrar la dimensión de mi poder creativo, había pensado en ofrecer mis servicios en una plataforma o varias, para realizar paquetes. En la zona, en la ciudad donde resido. Se entiende.



Una persona tiene que embalar un objeto para enviarlo por su reciente venta y no sabe o no puede, y, es, entonces, cuando aparezco yo. En su domicilio. Con mis bártulos: cinta adhesiva, cartón, cuerdas o cordones, plástico con burbujas para rellenar, cuter, tijeras, etc. Ofreciendo la posibilidad, si procede, de acercar el paquete a la Empresa o medio de transporte. 
Esta actividad fracasa o se desaconseja por la escasa cuantía que puedes facturar. Generalmente se venden objetos de poco valor y mi intervención ha de representar un coste muy pequeño para que al vendedor le resulte rentable, y es entones cuando a mi no me sale rentable una facturación con un ingreso tan pequeño.

Tengo más ideas similares, de todos los ámbitos, en todos los sectores, mientras sigo esperando la definitiva, que me haga, irremediablemente, despegar. 

martes, 27 de enero de 2026

La inaprensible capacidad de conducir



Hablaba ayer de la autonomía y tranquilidad que supone ser un chapuzas, ya que no un manitas, un sujeto resolutivo, ante pequeños inconvenientes, desajustes o arreglos en el ámbito doméstico / familiar. 
Por compararlo, de alguna forma, con la habilidad de saber conducir y la independencia y libertad que ello conlleva. Y llegado a este punto, caigo en la cuenta, de que esta facilidad para el volante y la destreza en la conducción que los pillos demuestran a muy temprana edad, no está generalizada en todas las capas de la sociedad.

Existen personas totalmente negadas para conducir. Y esta incapacidad se aprecia en contraposición a su estudios, escala social y puesto de responsabilidad que desempeñan. Dicho de otro modo, son capaces de ganarse la vida (bien), de desarrollar una actividad académica, de sobresalir meritoriamente en un cargo cuya función exige un alto grado de preparación, pero no esperes verlos en el asiento del conductor a los pedales del vehículo.


Por una dilación en la edad de obtener el permiso de conducir, con lo cual según su excusa, siempre ha sido tarde para asistir a Auto-escuela, o por un sentido del ridículo que les atenaza, siguen manteniendo esa "mancha" en su expediente.

Eso nos iguala. Y demuestra que todos arrastramos una limitación (o varias) más o menos confesables.

lunes, 26 de enero de 2026

Un canto al trabajo; darse con un canto en los dientes



Es ciertamente reconfortante la noticia que señala como, las nuevas generaciones, se van interesando mayormente por la formación profesional sabedores que esta vía les facilita una segura salida laboral, es decir una entrada al mundo del trabajo.
Crece, por tanto, un inusitado interés por la estética del currante que se simboliza en ponerse un mono y mancharse las manos a diferencia de buscar acomodo en la aséptica Administración o en la recurrida informática.

Veníamos de una sociedad donde nadie tenía estudios, (excepto los ricos) para pasar al otro extremo, con una población demasiado preparada / masterizada, sin encontrar ese término medio, ese equilibrio, y se daba el caso que con ese desapego o rechazo a los trabajos manuales, todos con carrera, pero incapaces ante un escape de agua casero como encontrar la llave de paso general para pararlo.

Por mi parte concedo mucha importancia a esta faceta del pequeño arreglo, al casero bricolaje, que te permite salir de un apuro, ser auto suficiente y ahorrarte unas perras como sinónimo de dinero.

Hoy sin más me he enfrentado, sin ser profesional ni conocimientos previos, a la sustitución de un tambor de persiana manual de láminas de plástico con cinta externa. Es un trabajo muy sencillo. Se necesita, eso si, un ayudante que te mantenga la persiana subida mientras realizas las labores del cambio. 

Hay en las manualidades y por extensión en las reparaciones, como hemos dicho, algo gratificante, satisfactorio, que te hace útil y provechoso proporcionándote cada reto asumido la experiencia para abordar uno de mayor calado y superior envergadura. 

viernes, 23 de enero de 2026

El tiempo que hace que no hace este tiempo



Este título además de capicúa, que se lee prácticamente igual de izquierda a derecha que al revés, encierra uno de los temas que ha pasado de ser una simple conversación cortés de ascensor, para transformarse en materia de estudio e información en prime time. Ahora la climatología se analiza, se predice, se escruta.

Hemos pasado de contar con un solo Mariano "hombre del tiempo" Medina, para todo el país, que te ofrecía un predicción corta, exigua, rudimentaria, dibujada a tiza en una pizarra, a disponer de una legión de informadores que te la facilitan y vaticinan con los más modernas tecnologías y sistemas infográficos.



Por tanto, este derroche didáctico ha permitido que la gente, la plebe, se maneje bien con las borrascas, los frentes lluviosos y las perturbaciones, dando base científica y contenido al previsible dolor en la operada cadera o al incómodo malestar en la prótesis de rodilla, por un inminente cambio de tiempo.

Ahora el tiempo forma parte de nuestras vidas. Está más unido a nosotros que nunca. Antiguamente era materia reservada para los navegantes, los campesinos y los agricultores interpretaban en él, año de nieves año de bienes, el adecuado momento para la siembra o el augurio de una buena cosecha.

Observo, no obstante, un descontento y rechazo general al clima reinante. Siempre deseamos una climatología distinta a la pertinente a la temporada, a la estación, y todo son quejas. La gente desearía calor en Invierno y fresquito en Verano.
Acostumbrados al mando de la calefacción y el aire acondicionado, el ser humano se ve impotente, vulnerable, minúsculo, al no poder doblegar a la climatología y modularla en origen.

lunes, 19 de enero de 2026

Desayunos de currantes



Siguiendo la definición aprendida de metro como medida de longitud: "es la distancia en una barra de aleación de platino e iridio entre dos marcas a 0 grados que se conserva en el Museo de pesas y medidas de París", y estableciendo un paralelismo definitorio, el precio del café con leche es el baremo permanente para evaluar el coste real de la vida y se comprueba, al instante, en cualquier cafetería, bar u horno-café-panadería de nuestra geografía.
Es el indicador más eficiente y fiable que actualizado periódicamente ofrece información puntual de la escalada general de precios.

Ahora con el principio del nuevo año ya se ha repercutido y aunque poco, el va a lo suyo, sigue subiendo. Lo estoy abonando a 1,75€ (descafeinado) pudiendo considerarse un precio estándar medio.


Pero las subidas son continuas, generales y permanentes, afectan a todo, aunque en los servicios cueste más detectarlas. Llegan más tarde, facturadas, solapadas, pero llegan.

Veamos otro ejemplo, los chuchos. Estas pastas fritas rellenas de crema cuya sola presencia debe estar prohibida por todos los dietistas, y su consumo los desaconsejan 11 de cada diez cardiólogos.

Sea como fuere, si tienen interés lo puedo explicar, soy comprador en diferido de este convoluto de grasa, triglicéridos y colesterol del malo, y, naturalmente, se ha visto afectado por el incremento sacrosanto anual, en mayor medida, como paso a exponer.


Adquirido en un horno semi-pastelería, es decir calidad medio alta, lo estaba pagando a 2,30 € la unidad, y al otro día de las uvas, me presento con la sospecha de encontrarlo aumentado. Efectivamente. Acerté. Pero no un aumento predecible, lógico, razonable. 

Cuando la dependienta me anunció el nuevo precio 2,65 € (35 céntimos más, de golpe) rápidamente hice cálculos y deduje un incremento entre un 15 y un 20%.
Indagué los motivos de este desmesurado aumento y recibí como contestación, el encarecimiento de las materias primas, y por ahí. Intenté argumentar lo exagerado del incremento y noté por parte de la trabajadora una resistencia a aceptar mi queja. Fue entonces cuando argüí: si le parece justificado espero que también sea extensible, en la misma cuantía, a su sueldo.
 

domingo, 18 de enero de 2026

Las hamburguesas de M. Jiménez




Esa renuncia que comentábamos ayer sobre la desaparecida costumbre de coser en casa o tricotar, también va camino de trasladarse a la noble habilidad de cocinar. Con la marcha inevitable, por ley natural, de las mayores de las casas, esa tradición se va perdiendo y son pocos los jóvenes que estén interesados en saber cómo freír un huevo. 

Con este ajetreado estilo de vida, se impone el fast food, al tiempo que proliferan los negocios de comida preparada, y pronto, muy pocos, recordarán, en el ámbito doméstico, como preparar una paella, los ingredientes de un potaje o los intríngulis de un cocido.



Y esta tendencia hace que las hamburgueserías compitan desaforadamente en ofrecer la hamburguesa con más pisos, su plato estrella, haciendo imposible consumirlas sin correr el riesgo de que se desencaje la mandíbula. 
Es a todas luces una imposición que no va con nuestra cultura y ni con nuestro modo de ser. Sucede lo mismo con la reciente moda de adquirir el café con leche para llevar y consumirlo mientras simultaneamos este ritual con otras funciones o actividades.

De celebrarse ahora esos encuentros ochenteros donde la beautiful people se reunía para ligar y conspirar, al calor de unas lentejas, tendrían que aglutinarse, forzosamente, en torno a unas incomodas hamburguesas.

sábado, 17 de enero de 2026

Punto por punto: One Step Closer



Contemplando esta sugestiva portada (nada tan interesante como un cuidado aspecto) he caído en la cuenta de que también ha desaparecido la vieja costumbre de tricotar y con ella, la oportunidad de iniciar a los menores de la casa en la colaboración de las pequeñas tareas del hogar, aguantando la madeja entre los brazos estirados para transformarla en ovillos.

Primero cayó la confección casera, dirigida por la revistas de moda, especializadas, que te proveían de figurines consiguiendo que en una determinada temporada todas las niñas lucieran el mismo pichi, y, finalmente, confeccionar jerséis de lana mediante agujas, aleccionadas por las vendedoras de estas tiendas de labores que te seguían el trabajo y te enseñaban como y donde menguar la sisa.



Ahora con la explotación infantil (sin que ello parezca importar demasiado) se fabrica más barato en esos países lejanos, y ya no sale a cuenta hacerle a Rodolfito un grueso jersey para las frías guardias en la garita, porque también se ha eliminado la reclutación obligatoria para el Servicio Militar.

Por mi parte, miro de estirar al máximo la duración de los tejanos y demás prendas de vestir, en una nueva forma de ecología, pues existe una sobre saturación de ropa, y por otro lado, no se cuantísimos litros de agua se gastan en la fabricación de un pantalón vaquero.

martes, 13 de enero de 2026

Personas de usar y tirar



Ahora que el concepto "para toda la vida" ha desaparecido en el amor y por extensión en todos los ámbitos de nuestra existencia, proliferan las Empresas que comercializan muebles, objetos de decoración y accesorios para el hogar acorde con la fugacidad del nuevo planteamiento: usar y tirar.
Basta con que las cosas parezcan buenas, pero sobre todo, que sean baratas. 
Se ha instalado en nuestro día a día, en la mayoría de los casos, una sensación de interinidad relacionada con nuestra pareja (familia), con nuestro trabajo y con nuestra residencia. Los tres pilares que con la ley de Newton nos anclan a la Tierra. Nada es, por tanto, estable, permanente ni duradero.
Hay que tener siempre a punto una maleta preparada con un par de mudas y ropa de entre tiempo por si las moscas.

Es tremendo. Esta desvalorización que condiciona nuestro sistema, ha degenerado y va más allá, alcanzando a las personas.
Nunca la vida humana valió tan poco. La noticias informan de cantidades de muertos, asesinados, en diferentes lugares con total normalidad, sin que exista ningún organismo ni cabeza cabal que lo pare.

Como medida preventiva permanezco alejado de los informativos y vuelvo a releer nuevamente Cien Años de Soledad, pues ese mundo caótico y desmesurado me parece más coherente y soportable que este nuestro actual.

domingo, 11 de enero de 2026

Short stories in shorts Green Dolphin Street



Para acompañar esta bonita foto, donde la modelo pone a prueba la resistencia de la acordeón y las capacidades del servicio técnico, vamos a retomar el trabajo con tres apuntes, esbozos de costumbres (malas).

- Ir o no ir

No es muy común, pero hay gente que suele desplazarse andando con los brazos plegados, cruzados, apoyados a la altura del pecho, en un gesto de no querer ir, forzado, poco colaborador, casi inverso, al movimiento. No se trata de llevar un paso marcial, tipo legionario, pero si de imprimir una coordinada ayuda. Esto es como hacer el amor vestido. (Y no me gustaría profundizar en el tema).


- El pelo ambulante

Es muy común pues lo hace todo el mundo, que detectando una brizna, pelo, o partícula irrisoria semejante en una pieza de ropa, la pinzan con los dedos con deliciosa finura y la abandonan, liberándola para que viaje y se instale, compartiéndola, con otro transeúnte. Eso está muy mal, pues en lugar de recogerla, la ponemos en circulación contribuyendo a propagarla. (En la peor de mis pesadillas, imagino una legión de amas de casa con rulos y en bata, madrugadoras, azuzando a las alfombrillas por la ventana creando nuevos elementos minúsculos perturbadores).


- Patio delantero

Cada vez es más usual y seguro que acabará imponiéndose, que determinados vecinos ocupan su parte del rellano, junto a la puerta de entrada de su piso, con enseres de uso poco corriente o de naturaleza desagradable. Basura lista para bajar, para que la huelan los vecinos, bambas sudadas después de la dura batalla diaria, juguetes aparatosos, paraguas mojados y por ahí. Esto, este comportamiento, tiene nombre y es como hacer el amor vestido pero con botas.

domingo, 4 de enero de 2026

Fumando / Vapeando espero

The Time Of The Barracudas

Decía el tango Fumando Espero de Juan Viladomat y Félix Garzo, que, efectivamente, fumar era un placer, genial, sensual. Eso lo decía en 1922 y desde entonces ha llovido mucho aunque esta imagen de transcurrir el tiempo habrá que ir desechándola porque es mentira, ya no llueve o como era norma, como debería.

Y han cambiado muchas cosas hasta el extremo de que un hábito publicitado por el cine y aceptado socialmente, ha pasado a ser casi perseguido, en aras de la salud, y con este cambio, ha perdido todo el glamour que le rodeaba, y, sus consumidores, estigmatizados.


Ahora está prohibido en lugares cerrados, en bares y empresas, lo cual me parece bien, y en las entradas de los edificios hacen turnos cuadrillas de ellos, para darse una dosis a base de trompadas nerviosas más para satisfacer el vicio que por una razón estética,  social o moda como lo fuera originalmente.



Paralelamente, han aparecido unas tiendas sustitutivas a los entancos que ofrecen como alternativa al fumar el vapear, es decir seguir gastando dinero, pero, ahora, en lugar de quemar y producir humo, se trata de tragar humo directamente, sin saber muy bien si ello es peor que lo anterior, pero tampoco importa.



Esto ha tenido una acogida exitosa en un principio, pero han proliferado tanto y tan rápido que no han permitido un trasiego de adaptación a los nuevos / viejos clientes y muchas de ellas, maravillosamente instaladas, coquetas y acogedoras, van recogiendo los útiles para destinar este espacio a un nuevo y futuro negocio. (De cuidado o arreglo de uñas, posiblemente). 



Forzada desaparición por falta de tiempo de reubicación o ante la comprobación palpable de que los fumadores buscan, digámoslo, claramente, morir; tener la absoluta certeza de que ese es el fin, y, no aceptarán ningún otra opción si no les garantiza que la consecución de su objetivo ha de ser más rápida y segura. Fulgen.

sábado, 3 de enero de 2026

El desagradable momento de rebajar precio



Llegado a esta cierta edad, como dirían las folclóricas que no desean revelar sus años, dedico estos días a la visita rutinaria a los supermercados, y, entre compra y compra, para compesar, frecuento el Servicio de Correos y otras empresas de transporte nacidas con el auge del negocio de Internet, para la venta de esos artículos particulares que hemos ido acumulando y nos han acompañado durante buena parte de nuestra vida. En concreto, los relacionados con la música en su formato de CDs y LPs.

Es extraordinario este invento que por frecuente y normalizado dejamos de valorar, que podamos ofrecer y adquirir cualquier cosa a traves de estas plataformas sin que la distancia ni el lenjuage sean un incoveniente para realizar una rápida, segura y aséptica transacción.


Sucede, no obstante, que al hecho doloroso de desprenderte de algo que has querido se una un enevitable y casi generalizado regateo en torno al precio. La gente acudimos a estos canales de compra con la más ruín y tacaña de nuestras versiones. El exceso de oferta abarata el producto, pero todo tiene un límite.
Hacer simplemente un paquete y trasladarlo al lugar del envío ya tiene, en si mismo, un coste que supera, en la mayoría de los casos, al importe recibido.

Ahora, un francés me pide descuento sobre un CD recopilatorio de Serge Gainsbourg ofertado en 4,90 queriéndolo adquirir en 3,40 € y le he dicho que no. Que semejante rebaja sería una falta de respeto a su memoria. Si me pudiera haber extendido en justificar mi negativa, hubiera añadido que esta bajada estaría bien para un trabajo de Abba, del dúo Baccara o de Boney M. Se imaginan el sacrilegio de un Lp de Sinatra a 1 y triste Euro?