sábado, 27 de diciembre de 2025

Estampas invernales: El Collar de Afrodita



Tomo prestado este antiguo nombre de opereta alusivo a la diosa de la belleza, la sensualidad y el amor, para acreditar que este complemento ha caído en desuso, y ya las nietas no se pelean por heredar el viejo collar de la abuela.

Me refiero a esa manoseada pieza tradicional que vestía, que hacía de festivo, imprescindible para dos o tres generaciones. Mayoritariamente de perlas de bisutería, cultivadas y en todas sus variantes y procedencias de agua dulce, y por extensión a todos los collares de fantasía.


La masificación y el casual wear, como sucede también con el buen calzado, ha matado a esta pieza de la indumentaria femenina relegándola al fondo de la cómoda sin oportunidad de lucimiento y aparición.

Desmitificando la vieja idea romántica de que cada perla era una lágrima de los Dioses o un deseo incumplido, y de paso con su desaparición también enterramos, colateralmente, al viejo oficio de pasadora de collares engrosando la lista del desempleo con un considerable número de solteronas que purgaban haber rechazado a un novio por ser militar, ensartando, rabiosas, cuentas en un hilo las tardes tristes y desabridas de domingo.

martes, 23 de diciembre de 2025

Pan fuera de tono



Curioseando la prensa digital, detecto la noticia de relleno, para ampliar oferta y llenar hueco, sobre la calificación obtenida como mejor panettone a no se quien, en no se donde. Y me llama la atención, que dos palabras contrarias puedan ir en la misma frase: el ahora popular dulce y el adjetivo mejor.

Este engendro de la repostería, esta especie de magdalena gigante, no puede ser bueno en ninguna parte. Puede estar magnificamente realizado, hecho con la mayor voluntad, con los mejores ingredientes, pero empiricamente es malo, por irrealizable. Por no entendible.

Me confesaba un aprendiz de todo que, naturalmente, no encajaba en nada, como durante su experiencia de ayudante de pastelero conoció que la masa de los croissants lo admite todo, de tal modo que los retales generados por otras especialidades, incluso en dudoso estado, se abocan en la montaña de esta "luna creciente".


Bien, pues a mi me da que la masa del panettone admite los restos sobrantes del croissant en cualquier estado.

Yo puestos a coger colesterol, prefiero las yemas de Ávila o de Santa Teresa que debe ser con ese nombre uno más benigno (del bueno). Ahora entiendo que en esta provincia nunca ocurra nada. Ser fabricantes exclusivos de ellas les salva como paragüas ante corrientes sucesos. Sólo se habla de ella, de pasada, en algún gélido parte metereológico.

El panettone triunfa no por su condición sino por su presencia. Por el envoltorio. Es el regalo comodín predilecto de los tacaños, y se diría, que en estas fechas, algunas unidades son regaladas sucesivamente en distintas casas, pasando, como el falso dinero, el mismo ladrillo por diferentes manos.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Doctor Gannon, Doctor Gannon: Acuda A Centro Médico

Bepi Fontana

Intuyo una lucha feroz, encarnizada, por parte de las compañías privadas disputándose el pastel de la salud, pues el sistema universal no resulta, es caro, ineficaz y, parece ser, que inasumible, según diagnóstico general. (La gente, en sí, como tal, no le importa a nadie; interesa esa parte donde todos somos aptos para el consumo, y, susceptibles de facturación.)

Según cuentan, existen colas kilométricas, interminables, para realizar análisis,  pruebas y delicadas operaciones, mientras tratamientos costosísimos se cuanta gotean debido a las estrecheces económicas del decenio.


Es una pena. Teníamos un buen sistema pero con la inversión de la pirámide contributiva y su cruda realidad numérica, unido, dicen, a ciertos abusos que han convertido la costa en un destino turístico sanitario, nos hemos metido en problemas.

A la gente mayor que es la mas necesitada, la han timado con los sellos, estafado con las preferentes, ninguneado con las pensiones y engañado con la economía, y, ahora van a por el bien preciado que es la salud.


Mi experiencia en este campo es positiva. Las veces que he acudido a una consulta, siempre por asuntos menores, se me ha atendido con diligencia, dispensándoseme todo tipo de atenciones y los necesarios medicamentos. Es decir, nuestro personal es exportable por inmejorable.
Falla la parte crematística. Espero que esta situación de crisis y sus consiguientes recortes, no se agrave, hasta el extremo de economizar, como en esta portada del disco presentado, en batas y uniformes. Fulgen.

jueves, 18 de diciembre de 2025

Hogar de tres: Después de la publicité



Los anuncios publicitarios han perdido su primigenia función de informar al consumidor, y por tanto, esa cierta simpatía o atractivo de pasatiempo infantil que disfrutaban, para volverse un elemento machacón e insoportable del que todo el mundo huye y admoniza. Constituyendo, en esencia, un peaje en especies más doloroso si cabe que abonar un dinero por no tener que visionarlos.


Mi defensa consiste en manejar el mando a distancia siendo el botón de mute el preferido. Mantengo toda la programación televisiva, prácticamente, sin voz, mientras simultaneo otra actividad, y sólo la activo cuando deduzco por las imágenes que ese momento preciso me interesa.

De todos los mensajes el que más me incomoda, en la actualidad, es el de un antiguo presentador de competiciones automovilísticas donde nos requiere, insistentemente, vender nuestro coche. Nos lo compran aunque lo necesitemos, queramos desprendernos de el o no.


Las facilidades son infinitas. En un ejemplo a un paisano le esparce cien mil papeles que transporta para demostrar, que con ellos, la transacción, es sin papeleo, y ya, la cosa se pone más grave, cuando una esposa, en la intimidad y salvaguarda del receptáculo, le consulta a su marido conduciendo el auto propio, cuánto podría valer. En ese momento, aparece del asiento trasero este presentador de carreras, infiltrado en el viaje, y dice que la casa que Él representa si lo sabe.

Inquietante.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Historias de filatelia que no de Filadelfia ni de Baltimore

 

Estate / Summer

La filatelia era una forma de malgastar el tiempo como otra cualquiera, un coleccionismo regulado, culto, si se quiere, y una buena manera de librarse de las tareas de la casa, pues Luisito no podía bajar la basura al tener que ordenar sus sellos. 

Luego pasó, que se dejaron de enviar cartas, y, esta actividad murió de inanición por la falta de editar nuevas colecciones.

 

Mi experiencia en este campo se traduce en un nuevo fracaso. Adquirí, impulsado por la moda del momento, hace 40 años, en un establecimiento que ha sobrevivido languideciendo hasta nuestros días, un puñado según consejo del experto que, protegido por un papel sedoso con el anagrama de la firma, abandoné, inmediatamente, en un cajón, sin que nuestras paralelas vidas, por mucho que se prolongaban, nunca se encontraron.

 

Este sobrecito ha convivido con nosotros como testigo mudo de todo cuanto ha sucedido en la intimidad de nuestro hogar. Celebraciones con desafinados cantos de cumpleaños incluidos.

Ahora, caprichosamente, y, sin un motivo que lo justificara, ha saltado a primer plano. Y por su afloración espontanea me dirigí a la tienda, a ver que había pasado con mi inversión.

 


Nada. 
Ahora no era realizable. Mis militares con traje de gala no tenían ningún valor como una metáfora de que las guerras no las hacen los ejércitos, se libran en los despachos de las Multinacionales, y, en sus consejos de Administración.
Fulgen.

martes, 16 de diciembre de 2025

Tres metas volantes hacia la felicidad



Tras los tres atributos cuya posesión no se puede disimular ni esconder, Amor, Dinero y Educación, exponemos hoy, los tres elementos imprescindibles para alcanzar la felicidad y caigo, ahora, en la cuenta que dos repiten protagonismo en ambos casos.

Vamos a ello. El amor es la fuerza motriz de la vida, el elixir de los Dioses, el tócame Roque, la repera limonera, pues su idealización lo admite todo. Pero en esencia es la certificación, la certeza de que existes. De que existes porque importas.
Se expende en diferentes formas, tamaños y presentaciones pero yo me refiero al Amor ese, específico, de las mariposas en el estómago.

El Dinero es el causante, directamente, de los males del mundo. Es el canalizador de la maldad hasta el extremo que ganar un suculento premio se le asocie ir acompañado de una posible desgracia.

La Salud es la condición indispensable para poder disfrutar de los otros dos. El gozar de ella.

Reflexión sesuda final: Según el equilibrio mayor que nos gobierna estas tres condiciones son excluyentes entre sí, no existe el triple fijo del 1x2, de tal manera que, al faltar siempre alguna de ellas, ese sea el objetivo, su consecución. Por tanto la felicidad es inalcanzable. Se simboliza, propiamente, en su búsqueda, en el deseo de encontrar el Amor, perseguir el Dinero y conservar la Salud. 

lunes, 15 de diciembre de 2025

Tres atributos que no se pueden ocultar


A los tres requisitos básicos recomendados para ser feliz (Salud, Dinero y Amor), sumamos hoy con ese mismo dígito cabalístico, tres elementos que no se pueden ocultar: el Amor, el Dinero y la (buena) Educación.
Es decir, que los efectos de poseerlos, ostentarlos, escapan a nuestra voluntad o deseo y dejan, por tanto, rastro. Hablan por sí mismos.

Veamos. El Amor del bueno, verdadero, no se compra ni se vende, ni se puede disimular y su existencia se demuestra en pequeños gestos, detalles, actitudes. No puedes vencer su fuerza y acabas cediendo a su revelación. Su poder trasciende y se extrapola incluso a las situaciones más prosaicas, a las cosas simples, mundanas, que se hacen bien, "con amor".



Lo del dinero es más palpable. Donde hay dinero se nota. No se puede esconder. Se puede evadir, en todo caso, pero esa es otra cuestión. Se percibe, pues sus poseedores huyen de la marca blanca y aún cuidando los signos externos de grandeza, algún detalle, un simple llavero, inevitablemente, los delata.

En cuanto a la Educación. Es más fácil de detectar la mala por ruidosa, hortera y chabacana, pero aún asi, la buena se abre paso como la verdad. Es lo que nos enseña a no sorber la sopa o no comer el pollo con la mano, y nos diferencia de los animales. Es aceptar un orden, respetar una jerarquía, es finalmente una norma para conducirnos sin colisionar con los demás en el circuito tortuso de la vida.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Labor Day (3 días, bien empleados, dan para mucho)



"Un día, Adele y Henry, (madre e hijo) tropiezan en un supermercado con un hombre que les obliga a que lo alojen en su casa, pero resulta ser un fugitivo, herido, en busca y captura. El siguiente fin de semana les marcará para el resto de sus vidas".

Entre la vorágine (es mi Imperio austrohúngaro de Berlanga) de plataformas que nos acechan y la multitud de películas que ofrecen, elegir una buena que justifique estar plantado 90 minutos delante del televisor, se está poniendo dificil, cuando todo parece indicar que debería ser al revés; a mayor oferta más ventajas.



Debe de haberlas, estupendas, desde luego. El problema es, entre tanta paja, detectarlas. Siguiendo el rastro a Kate Winslet he llegado a la presentada y a mi, también, me llena de orgullo y satisfacción recomendarla.

Desde el inicio con la aparición de los créditos en imágenes sobre carreteras pobladas de árboles, con paisajes llenos de vegetación dorada por el sol, se percibe, con su ritmo lento el compás que inevitablemente nos va introduciendo vehiculados por una voz en off.
Se aprecia ya de entrada, como en los Puentes de Madison que va a haber chicha, sustancia, historia al fin, y, que el autor del guión siente la imperiosa necesidad de contarla.



Se trata de una oda a la esperanza ya que el amor, efectivamente, se propaga como el polen por el aire y, por tanto, es recomendable no bajar nunca la guardia concibiendo ciertas expectativas favorables, saliendo siempre de casa bien vestido también por dentro, no para causar buena impresión en Urgencias por si te atropellan, sino por si accidentalmente te atropella un vecino, un dependiente de charcuteria o un capitán de yate en un encuentro amoroso fortuito e inusitado. 

Es un canto, además, a la FP (Formación Profesional) pues en el primer día de cautiverio, el reo, instalado, tiene tiempo para rehacer un muro, cambiar el aceite del coche, arreglar la caldera, lubricar unas bisagras, enseñar a sustituir un neumático, fijar las tablillas de la escalera y encerar el suelo.

A mayor mérito y gloria de su protagonista masculino, pues Labor Day es la fiesta del trabajo y por tanto es preceptiva la inactividad.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Citas fuera de aplicación: Cómo deciamos ayer



Tengo aprendido de mis admirados "colegas", los consagrados escritores, que para dotar a sus escritos de una pincelada de mundanidad y empaque hay que citar, en negrita, a los clásicos: Voltaire, Victor Hugo, Schopenhauer (que no Adenauer), Platón o cualquier filósofo a mano, y por ahí. Es una forma de elevar la prosa, es el marchamo para que pueda circular libremente, con garantía.


Imitándolos, entoces, citaré a Fray Luis de León (que no de Burgos ni de Soria) sobreponiendose al hecho, tras permanecer encarcelado varios años, y, refiriendose a la banalidad de las cosas terrenales, cuando al retomar su cátedra, cómo si tal cosa, dijo: Deciamos ayer («Dicebamus hesterna die»)....


Comentabamos ayer, por tanto, que el chiste como instrumento para hacer gracia, ha muerto. Como Franco. Y con su fallecimiento se ha llevado por delante a sus propagadores. Toda esa caterva de trasnochados cómicos de diverso pelaje pero con la constante entre si, que sólo la necesidad encarnada en diferentes penalidades, es capaz de conceder.


Y caigo ahora en la cuente, tras su desaparición, del denominador común que les unía y del cual no se hablaba, era materia reservada: su carácter agrio y un frecuente mal humor.

Me explico. Hay evidencias, detalles, pequeñas salidas de tono, que demuestran como esos jocosos servidores de la gracia, apagados los focos, fuera de plano, bajado el telón, eran unos mal carados del carajo (por apurar las ces).


Pudiendo establecer, por consiguiente, que se llega a la comicidad desde el cabreo, la mala leche, o a consecuencia de una digestión corrosiva como antídoto a una situación personal insostenible e intransferible.


O bien al contrario, dedicarse al humorismo genera cabreo y mala leche, y ese esfuerzo continuado por hacer aparecer la risa con un retorcimiento de tripas permanente desemboca en una digestión corrosiva que lo necesita, entonces, como el antídoto a una situación personal intransferible e insostenible.

viernes, 12 de diciembre de 2025

Incontinencia solucionada: Ya nadie se mea de risa



De aquellos tiempos malos para la lírica hemos evolucionado, progresado, y ya lo son también para la risa. Al menos la risa esa fácilona, hortera, como enlatada que nos ha acompañado, generosamente, como marco ineludible de nuestros aciagos últimos tiempos. 
El humor no goza de buena salud y como resultado se impone una seriedad de hielo, rígida, como un corsé que nos atenaza imponiendo un autocontrol en las relaciones con nuestros semejantes.

Por tanto, como consecuencia, siguiendo con el analisis de la crisis, han desaparecido esos dúos o tríos humoristicos, populares formaciones que amenizaron nuestros inacabables domingos televisivos y las odiosas grandes noches de Fin de lo que fuera. 
Y por inanición hemos matado al chiste, el elemento coadyuvante (no se me ocurre ninguna otra palabra), indispensable, para que el mecanismo funcionara.
Ya, ese recurso ramplón está cancelado, pasando, afortunadamente, a mejor vida.


Hoy en día aquella legión de cuenta-chistes con boina o si ella, que con sus actuaciones causaban vergüenza ajena, se ha extinguido y sus herederos directos, los actuales monologuistas, que no inmunes al virus de los tiempos, van perdiendo fuerza, presencia y cuota de mercado.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Ay! amor, ya no me quieras tanto



Es comunmente conocido como varios pueblos lejos de nuestro entorno, cuentan en su cultura con celebrar la muerte, quitándole el dramatismo que para nosotros representa, como un paso más, con festejos de toda índole y pelaje. 
Incluso aquí, va calando sino la celebración, si una resignada aceptación que este hecho luctuoso no deja de ser un trámite inevitable que une nuestra existencia terrenal, con no sabemos muy bien qué. (Dejo abierto esta salida de acuerdo a las creencias de cada cual).

Pero no apelemos a la tristeza, hoy quiero hablarles de alegrías. En una sociedad tan dispuesta para los puentes, los acueductos, la fiesta en general y el cachondeo tenía que suceder como así ha sido.



Resulta que en Turín, en la clase alta italiana, un empresario canceló su boda en plena celebración porque su prometida le era infiel. Y mencionó otras indedelidades de su pareja entre el asombro y perplejidad de los invitados.

Esto es, entramos en la era del júbilo y el festejo inverso. Una recontracultura de la contra cultura. Como Maxwell Smart, el Superagente 86, que luchaba cotra las fuerzas del Mal alistado en el recontra espinaje.

No sería de extrañar, por tanto, que entre las actividades ofertadas por los Salones para banquetes de grandes festejos se añadiera junto a las conocidas bodas, bautizos y comuniones, la última: divorcios y separaciones.
 

martes, 9 de diciembre de 2025

Estampas veraniegas / Hoja: haz y envés

 

Mr. Watermelon Man

Siguiendo la campaña orquestada por los informativos, que a falta de noticias, quieren conseguir, a toda costa, un noticiable verano caluroso, la moda del pantalón corto imposible puebla el paisaje, por oleadas, como un inmenso campo de candeal granado y reventón, de portadoras de esta indumentaria justa, mínima, apretada, como si quisieran, premeditadamente, estrangularse por las ingles.

En una marcha silenciosa y reivindicativa tras el protagonismo robado por un invierno desabrido y malcarado.



Cuerpos de todos los tipos desfilan en el derecho anterior al sufragio universal primitivo, a lucir la parte donde la espalda pierde su nombre, aprisionadas en pantalones rasgados, deshilachados, a jirones, como se improvisa la confección de un estandarte de libertad en la vorajine permisiva del casual wear.

En a todas luces un acto inocente, menor, de baja intensidad, (como si lo que hacen las féminas no albergara repercusón y transcendencia) que considero de erosión y desgaste, cuando no una explosión de rebeldía y subversión.
Y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajeno a esta guerra incipiente, no declarada. Fulgen. 
 

domingo, 7 de diciembre de 2025

Ejercicio inútil (Baldío)



Todas las teorías negacionistas en cuanto a la igualdad de sexos quedan encalladas, sino totalmente desmontadas, ante este documento, nuestra portada de hoy. Es la prueba concluyente, "la pistola humeante" del asunto.

Nada se puede hacer para borrar el sentimiento reinante en un pasado no tan lejano para dar lugar a una composición como ésta, de 1959.

Se comenta por si sola, pero en aras a completar un billete* presentable, no de ganarme el sueldo, abundaré un poco en su explicación innecesaria.

Siempre se ha vivido acorde a los tiempos. Es decir, mal. En ese tiempo había tantas carencias que la desigualdad femenina era otra más. No había trabajo ni para los hombres y las mujeres aceptaban, de mal grado, seguramente, el papel de segundonas que les atribuia el ser amas de casa.


Tampoco entonces podíamos compranos un piso, permaneciamos aislados del mundo y nadie (muy pocos) se comía una rosca.

La cosas mejoran por un proceso evolutivo natural y gracias al esfuerzo de unos pocos hay una revolución constante y permanente, pero ay! retrocedemos en el mismo grado, en alguna medida. 

Traigo aquí la portada de "Suecia, infierno y paraiso" para resaltar como una sociedad avanzada, ejemplo y referente, también tenga lagunas, puntos negros, y sea un país, teniéndolo todo de cara, según parece y sorprendentemente, con un alto incide de suicidios. 

(* Tengo leído a Umbral y después a Raúl del Pozo referirse asi para nombrar su columna diaria. Deduzco que en un principio cobraban por este trabajo un Billete y de ahí el nombre por su equivalencia.)

sábado, 6 de diciembre de 2025

De lo imposible, lo divino y lo humano.


Blue Mitchell - Hi-Heel Sneakers

El gran esfuerzo ya está realizado, hecho. Toda la energía creativa estira lo suficiente para completar el título. Y se condensa en él. No hay más, no da para más. De todas maneras, sería un esfuerzo estéril pues la gente, la masa, el mogollón, se queda en los prolegómenos, en las cercanías, en la anécdota. Nadie tiene interés en profundizar sobre el tema. No hay tiempo, ni ganas. Computar todo el spam que recibimos y sobrevivir a él, es un trabajo, un esfuerzo, un reto.

Nos hemos congregado, queridísimos hermanos / hermanas para lamentar, celebrar al inverso, que no haya información relativa a esta disco, a éste interprete, nada. Ni sobre su banda. Es como si alguien se hubiera tomado el ímprobo trabajo de borrarlo. En este caso, de silenciarlo.



YouTube, ese gran agujero negro que nos sobrepasa varios pueblos y galaxias, no da razón: no está, ni se le espera, y toda la ingeniería internista, los cuatro jinetes del Apocalipsis, no saben / no contestan. Te encaminan, ineludiblemente, a Raymond Lefèvre presentándolo como un Caín que hubiera usurpado su sitio a Abel.  Mimetizándolo, absorbiéndolo. 

Es el inconveniente de apellidarte como un famoso que haya destacado en una rama del Arte. Si te apellidas Cervantes, un suponer, no te dediques a la literatura, ni en minúscula. Pon un mesón, aunque ahora, tampoco.



Dado su silencio, su escasez de datos, pistas, info, lo convierten en más atractivo y valioso. 
La gente contacta conmigo en Wallapop interesándose por la disponibilidad de un artículo y tras mi respuesta afirmativa, decrece su deseo en poseerlo y declinan su compra. Es decir, entiendo que les interesaría si ya no lo tuviera, si se hubiera vendido, si fuera imposible conseguirlo. Somos así. Así somos.

A mi me sucede los mismo con Michel Lefèvre, con su disco, que parece un alias, un nombre falso, trampa, buscado para la ocasión y burlar como solía pasar tantas veces, las obligaciones contractuales exclusivas con las discográficas, tan avaras, cuasi voraces, que obligaban a grupos tan exitosos como Beatles a realizar conciertos y patearse el Globo Terráqueo para hacer caja, pues con su masiva venta de discos no conseguían ingresos, prácticamente.



Tiene la foto de nuestra anhelada portada un blanco y negro delatador, muy de los sesenta, finales de los 50, y se aprecia una uniformidad en el vestuario de los integrantes del grupo como signo de pulcritud y buen gusto impulsada por las exigencias del momento.


 
La canción estrella es Kilimandjaro, nada, al parecer, con Las Nieves del Kilimandjaro éxito internacional del cantante francés Pascal Danel en 1967 y esto tendría que ser suficiente para acreditar que la grabación tendría que ser anterior, como la de André Popp / Pierre Cour grabada en el 1961 y con una sospechosa "d" en el nombre para evidenciar que estamos en otra cosa.



Incluye además este EP, rabioso formato de esos años, un Pasodoble (la Fete Espagnole), un Tango (Chispazo), un Cha Cha Cha (Ábreme la puerta) y el mencionado Slow Rock para contentar a todos los públicos.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Ecos de saciedad



Entre las desastrosas noticias políticas diarias y las de castástrofes naturales propiamente dichas, se ha colado, en el apartado modos y costumbres con que suelen rematar los informativos, el hecho que, recientemente, solamos destinar una parte de nuestro gasto a compras menores, prescidinbles, invertidas en objetos y enseres totalmente inncesarios, calificándolos por su escasa cuantía, como gastos hormiga.


A mi me parece desacertado este nombre pues hasta ahora tenía asociada esta imagen al ahorro. 
Ese trajín laborioso de insectos, ordenadamente, llevando insignifantes "nadas" a lomo, para la inevitable hibernación, define muy bien lo costoso que es ahorrar para aquellos cuyos ingresos, conociendo su origen inmaculado, están perfectamente claros, declarados.


Creo que deberían llamarse más bien gastos oruga o tortuga. En el primer caso porque como las larvas de las mariposas y las polillas dañan también, calladamente, la pequeña cosecha que es nuestra economía. Y en segundo porque como el caminar lento y torpe de estos simpáticos reptiles, no conducen a nada, no van a ninguna parte.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

La Impronunciable palabra G.A.F.E.



Es legendaria la existencia de este personaje que no tenía rostro hasta la aparición de Rowan Atkison dando vida a Mr. Bean, dibujando un retrato entre malvado y torpe, tal vez, grotesco, pero, en cualquier caso, inconveniente por sus efectos devastadores.

Pero su existencia es anterior, tiene varias categorías (especialidades) y, adopta muchas caras en infinidad de repetidas identidades. 

Lo primero que llama la atención es que su aspecto no le delate, lo cual es, de inicio, preocupante. Ni un síntoma, ni un gesto, ni una mínima expresión dan muestra de lo letal que resulta. 

Suele ser una persona apocada, discreta y conciliadora. Es decir, su  actitud y presencia, junto con su modus operandi, viene a ser un disfraz, como lo es el dibujo en la piel de la serpiente o el tono del tigre, que se confunden integrados en el paisaje.


Se caracteriza porque no tiene prisa. Su misión desafía al tiempo, que es su mejor aliado. Teje la tela de araña con este ingrediente y sus movimientos, calculados, metódicos, recuerdan a los de ajedrez. 

Opera en una frecuencia de onda distinta a los demás, de la misma forma que los que hallan algo, siempre caminan rastreando el suelo. 
Su quehacer es fructiferamente infructuoso, baldío.

Es una acumulador de negatividad. 

Genera campos magnéticos que atraen a la adversidad pero, ay!, en el momento que se concretan y materializan, ya no está en lugar para sufrirlos, trasladando el perjuicio a sus acompañantes. 
Por donde pasa, nada vuelve a ser lo que era, restando el brillo a las cosas e infringiendo la sensación ajada y muerta que desprende un paisaje quemado.
Fulgen.